En mi casa es tradicional hacer panellets cada año, no tanto para celebrar Tots Sants, sino más bien porque el 30 de octubre es el cumpleaños de mi padre y a él le vuelven loco los panellets.
Normalmente los hace mi madre, pero de vez en cuando alguien más echa una mano.
Este año, por alguna casualidad cósmica, nos pusimos todos al tema. Pasamos una gran mañana en plan cadena de producción, entre risas y críticas (no muy constructivas), que dieron como resultado esto:

Estoy orgullosa de decir que solo me he comido tres.
Alena