Música para brujas

viernes, 28 de enero de 2011

Cambio...

Cambio.
En chino 變化 (biànhuà).
Se dice por ahí que la gente no cambia... No creo que sea cierto. La gente puede cambiar. Lo que pasa es que cambiar es durísimo y sobretodo doloroso...
Cambiar es una maratón, un esfuerzo constante... por eso la gente no cambia, por el mismo motivo por el que no cualquiera puede correr 42 kilómetros seguidos... es muy duro y doloroso... Por eso la gente para, lo deja, se pone a caminar...
Cambiar es lo mismo. Por eso muchos lo dejan a medio camino, porque no cambiar es más cómodo, más fácil... y la gente ya tiene suficientes problemas como para encima ponerse presiones extra.


Yo lo estoy intentando, cambiar, me refiero... y hasta hace poco, quizá porque estaba en un lugar completamente distinto, tenía la sensación de que lo había conseguido. De que había cambiado algunas cosas... Pero no es cierto. Tenía sólo una pequeña pátina de cambio. Y el volver a casa, volver al universo de siempre, se llevado esa pátina igual que las olas se llevan los dibujos en la arena.
Cambiar es muy duro y doloroso... y, por desgracia, creo que mi cuerpo todavía no está listo para esta maratón.
¿Qué hago? ¿Lo dejo? ¿Camino?
No sé... como siempre hay tanto que no sé...
Lo único que sé es que tengo una opresión en el pecho que no me gusta nada y me hace sentir fatal...
Ojalá el cambio fuera un paseo por el parque...

Alena



Recuento del día:



*Trabajos que tengo que terminar: 1
*
Platos inventados con tofu y taro que salen ricos: 1
*Novelas que quiero/tengo que terminar antes de que acabe el mes: 1,5
*Trámites pendientes de la universidad: 2
*Comidas amenas con una buena amiga: 1

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